Sustentar e implementar estrategias de gran efectividad para impulsar y lograr consistencia en vivificar los valores, contando con el apoyo necesario de la organización.
Es preciso conocer -en toda la organización- cómo cada persona jerarquiza los valores personales y los corporativos para producir los resultados operativos y éticos esperados, los consensos existentes entre diversos niveles y funciones respecto a dichas prioridades, y las brechas existentes entre los valores declarados y los comportamientos.
Para garantizar el éxito, primero se diseñan e implementan aquellas estrategias que cuenten con los más altos niveles de consenso entre diferentes grupos acerca de cuáles son los valores prioritarios con las brechas más amplias.
Incluye metodologías para:
Medir la prioridad que las personas y la organización otorgan a los distintos valores para lograr los resultados empresariales, sociales y ecológicos propuestos.
Medir la brecha, o en qué grado diversos grupos de la organización practican los valores y comportamientos declarados.
Medir la unanimidad, o los niveles de acuerdo entre los diversos grupos organizativos sobre la prioridad y la brecha de los valores.
Acordar estrategias sólidamente sustentadas y de gran efectividad para declarar, irradiar y/o vivir los valores, y para desarrollar una cultura cimentada en valores.